Alguna vez fue un templo dedicado al servicio religioso de los jesuitas en Ciudad de México, pero hoy el antiguo templo de San Pedro y San Pablo tiene un uso totalmente distinto.

Sus paredes albergan el Museo de las Constituciones, uno de los museos de la UNAM que puedes disfrutar en el centro histórico de la capital.

El museo no está ubicado en esta iglesia por casualidad, sino por un importante hecho histórico.

Fue dentro de este recinto donde se redactó y promulgó la Constitución de 1824, la primera que tuvo la República Mexicana.

Desde esa fecha, el país ha tenido otras 5 constituciones, y la historia de cada una de ellas, así como la evolución de las leyes que rigen México es parte de lo que podrás conocer en este lugar.

Aprovechamos un sábado para conocerlo y es muy recomendable.

Historia del Museo de las Constituciones

Desde su creación hasta 1824

Aún si no fuera sede del museo, conocer este lugar sería valioso para los Viajeros en Ruta, pues es una de las iglesias del centro que embellecen la Ciudad de México, considerada Patrimonio de la Humanidad.

Su construcción comenzó en 1576 y concluyó en 1603, cuando aún no se cumplían 100 años de dominio español.

En un principio, perteneció a la Compañía de Jesús, y fue usado no solo con fines religiosos, sino también para la educación tanto de los Jesuitas como a los jóvenes de la élite novohispana.

El Museo de las Constituciones está ubicado al interior del templo de San Pedro y San Pablo del siglo XVII

Tras la expulsión de los Jesuitas en 1775, el templo pasó a manos de los agustinos, y lo que era el colegio cerró y fue usado primero como cuartel militar, y luego como sede del Sacro y Real Monte de Piedad de Ánimas.

Los retablos y obras de arte que pertenecían al lugar, fueron repartidos a la Catedral y otras iglesias de la ciudad, y pese a la vigilancia de los agustinos, el templo sufrió un grave deterioro que continuó hasta 1816, cuando los Jesuitas regresaron a la Nueva España.

Pese a que se pusieron a trabajar en su remodelación, la Guerra de Independencia impidió que volviera a utilizarse, y una vez que el ejército trigarante consumó la independencia de México, el emperador Agustín de Iturbide organizó ahí las juntas donde se redactó el reglamento provisional del Imperio.

 

 

El Imperio Mexicano duró poco, y en 1824 el mismo templo fue usado como sede del Congreso Constituyente, de donde, como antes mencionamos, surgió la primera constitución de México, y siendo esta la razón por la que hoy es sede de este museo.

De 1824 en adelante

El edificio permaneció como sede del Congreso de México hasta 1829, cuando este se mudó a su nueva sede en Palacio Nacional y tras esa fecha el Templo de San Pedro y San Pablo recuperó su vocación religiosa original.

Esto continuó hasta 1850, cuando perdió definitivamente su carácter sagrado.

Como otros edificios de la zona, el templo tuvo una historia convulsa donde fue pasando por los mas diversos usos, sin que ninguno de ellos fuera el definitivo.

Depósito del ejército, cuartel militar, salón de bailes, escuela correccional, bodega de la aduana e incluso hospital mental y caballeriza fueron los fines que tuvo el lugar hasta las primeras décadas del Siglo XX.

Fue en 1921 cuando el lugar fue finalmente rescatado y bajo la iniciativa de José Vasconcelos, entonces secretario de Educación, fue restaurado.

También se le decoró con nuevos murales y vitrales sirvió como sede de la ambiciosa campaña de alfabetización emprendida por Vasconcelos.

Vitral en el Museo de las Constituciones

Para 1927 fue sede de los talleres de la Academia de San Carlos, y dado que esta era parte de la UNAM, el templo pasó a ser parte del patrimonio de la universidad mas importante de México, como lo es hasta el día de hoy.

Tras ser usado para la educación como preparatoria y secundaria, el edificio pasó a ser parte de la Hemeroteca Nacional, hasta que esta se mudó a Ciudad Universitaria, y después debutó como museo, al ser la primera sede del Museo de la Luz, que hoy se encuentra a poca distancia caminando de este lugar.

Es entonces cuando, recordando su papel en la historia de la Constitución Mexicana, se decide hacerlo sede de un museo dedicado a esta, papel en el que se mantiene hasta hoy.

¿Qué hay en el Museo de las Constituciones?

Pensar en un recinto dedicado a las reglas que rigen el país puede sonar como algo denso y de poco interés para quienes no sean politólogos o historiadores, pero la UNAM ha hecho un gran trabajo museográfico en este lugar, convirtiéndolo en una experiencia amena e interactiva que entretiene tanto como informa.

Los 4 temas del museo son

1.- ¿Qué es una constitución?

Se explora la razón de ser de estos documentos

2.- Historia constitucional de México

Los cambios en la Carta Magna que ha tenido el país, explorando el contexto histórico de cada una, sus aportaciones e innovaciones.

3.- La constitución de 1917

Un espacio especial es para esta constitución, que es, aunque con cientos de modificaciones, es la que sigue rigiendo el país.

4.- Constitución y ciudadanía

Aquí se ve la participación de la ciudadanía en la política, las etapas de desarrollo en este tema, e incluso puedes ver que tipo de ciudadano eres respondiendo diferentes trivias. (Por si tienen curiosidad, un servidor es un ciudadano libre, mientras que mi novia Ariadna es una ciudadana solidaria).

Visitando el Museo de las Constituciones de la UNAM

Todo estos temas se exploran de forma interactiva, con juegos para ver que tanto conoces de tus derechos, e incluso con figuras holográficas de los constituyentes de 1917 leyendo fragmentos destacados de sus discursos y opiniones.

También hay un espacio final dedicado a las constituciones estatales, que incluye la de la Ciudad de México, donde hace unos años desde nuestra trinchera luchamos por el derecho a unas vacaciones justas y a la defensa y expansión de nuestras áreas verdes.

Exhibiciones temporales

El museo de las Constituciones también tiene un espacio habilitado para exposiciones temporales.

Hasta diciembre de 2022, puedes visitar Mafalda: Miradas a “lo femenino”, que explora las desigualdades entre hombres y mujeres, uno de los mayores retos de la sociedad actual, a través de las viñetas de uno de los personajes mas queridos de América Latina.

Arquitectura y arte

Más allá del contenido, la arquitectura juega un papel especial para hacer de este una visita especial.

En este punto cabe mencionar que, para celebrar el 100 aniversario de la constitución de 1917, el Museo de las Constituciones se renovó y el resultado es el que hoy conoces al visitarlo.

Muros curvos de madera fueron diseñados no solo para hacer una visita dinámica, sino para integrarse con el edificio colonial original.

El diseño interior del Museo de las Constituciones de la UNAM ganó un premio internacional

Este trabajo recibió el premio del Diseño de Espacios de Interiorismo en la sexta Bienal Iberoamericana de Diseño.

Finalmente, y junto a la arquitectura original, puedes conocer los murales que se pintaron durante la restauración que impulsó Vasconcelos.

Estos son El Zodiaco de Xavier Guerrero y El Árbol de la Vida de Roberto Montenegro, ambos pioneros del muralismo mexicano.

También están los vitrales La Vendedora de pericos y El Jarabe tapatío de diseñados por Montenegro; y el vitral Escudo de la Universidad Nacional de México diseñado por Jorge Enciso.

Fuera del museo, debes tomarte un momento para ver el templo, cuyo pequeño atrio es un remanso de paz en la calle del Carmen, una de las mas afectadas por el ambulantaje y el tráfico.

Información práctica:

Dirección: Calle del Carmen 31, esq. San Ildefonso, Centro Histórico de la Ciudad de México

Puedes llegar fácilmente a pie desde el metro Zócalo o el metrobús Teatro del Pueblo

Horarios: Miércoles a domingo de 10:00 a 17:00 h

Costo: El museo es gratuito

Página web: https://museodelasconstituciones.unam.mx/

Oye Marian… ¿cómo elijo mi equipaje para viajar? ¿En qué me recomiendas fijarme?

Esta y otras son las preguntas que me hacen cuando algún amigo tiene que comprarse una maleta…y pensándolo bien, si no eres un experto o conocedor de la materia, puede llegar a dar algo de pereza porque hay tantos modelos y marcas como vídeos de gatitos. 🙂

Después de analizar y comparar una gran cantidad de maletas y marcas, he llegado a la conclusión de que la maleta perfecta puede existir. Aunque seré más precisa… un modelo u otro de maleta puede ser tu match, pero siempre va a depender de dónde viajes, de los días que vayas a estar fuera y de cómo quieras viajar.

Puntos a tener en cuenta

Cuando vayas a comprar una maleta no pases estos puntos por alto:

1.- Uso

No es lo mismo que solo viajes en semana santa a que te conozcan todas las azafatas del aeropuerto, ¿verdad?

Si eres de los que viajan todas las semanas por trabajo o placer es lógico que no vas a necesitar la misma maleta que alguien que va una vez al año a ver a sus primos del pueblo.

Tampoco si los viajes los haces en avión o en tren, bus o coche, ya que si es el primer caso necesitarás una maleta más resistente que para los otros medios de transporte.

Ya sabemos el mal uso que puede darse a las maletas hasta que llegan a las cintas transportadoras, y si tu maleta no está hecha para aguantar muchos golpes te va a durar un santiamén.

Pila de maletas en un aeropuerto

En cambio, para los demás viajes, no es tan necesario que sea una maleta a prueba de golpes porque imagino que en tu coche o en la bodega del bus, no se le dará tan mal trato. Pero si es una maleta resistente a la larga le sacarás más partido independientemente del medio en el que viajes.

2.-Tamaño

Quien dice que el tamaño no importa, seguro que no se está refiriendo a maletas, porque este es unos de los puntos más importantes, sin duda. Y es que el tamaño de tu maleta es directamente proporcional a la duración de tus viajes, lógico.

Las puedes encontrar en varios tamaños: S, M y L y algunas en XL.

Si tu viajes son de fin de semana, necesitas un tamaño S, que es el que llamamos de cabina o de mano. Y si viajas en avión, ya sabes que puedes subirlo contigo, pero ten en cuenta que cumpla los límites de medidas de la aerolínea con la que viajas.

Este tamaño suele tener unas medidas de 55x40x20 cm, aunque puedes encontrar variaciones según modelos, y sobre todo no debes pasarte de los 10 kg, que marcan algunas aerolíneas importantes como Iberia y Air Europa (compruébalo antes de viajar siempre).

Haciendo la maleta para viajar

Las maletas de tamaño M, están indicadas para viajes de 5 días o una semana. Te lo aconsejo también para quien no viaja en avión, ya que tiene más espacio que el tamaño S pero sin el “problema” de estar pendiente del peso. Además, pensando en el invierno, que las prendas son más gorditas, seguro que no te sobra espacio si viajas en pareja un fin de semana, y te evitas el llevar 2 maletas.

Y si alguna vez viajas en avión con ella, debes saber que tendrás que facturarla.

Si tienes que hacer un viaje de 10 días o más, seguro que estarás buscando maletas grandes (casi gigantes).
Los tamaños L y XL, son maletas para hacer viajes largos y muy largos. Si todos los años sueles hacer uno o varios viajes de estos, seguro que te vendrá muy bien tener un tamaño de estos.

Aunque recuerda que el tamaño XL es muuuy grande, así que a no ser que viajes para un mes o más…quizá no te traiga cuenta. Ten presente también que este tamaño puede superar el peso límite para bodega del avión y posiblemente tuvieras que pagar por peso extra.

3.- Seguridad

Me sorprende que muchos amigos pasen del tema de la seguridad de la maleta. Estoy cansada de decirles que lo tengan en cuenta, sobre todo desde que me abrieron la maleta en un viaje a Nueva York.

Debes fijarte en qué tipo de cierre lleva, si es TSA o cierre por dígitos, o si no lleva nada más que el cierre por cremalleras. En este caso, es fundamental que compres un candado por tu cuenta para ponérselo cuando vayas a viajar, sobre todo en avión. Y un consejo, que sea de dígitos y no el típico de llave ( así evitarás no estar pendiente de ella o perderla)

Cierre de seguridad para el equipaje

Cada vez más marcas, incluyen el cierre TSA (imprescindible para viajar a Estados Unidos). El cierre por dígitos también resulta muy útil, porque pondrás una contraseña que solo tú conocerás.

Y cómo no, hacer mención a las cremalleras, que aunque no son un elemento de seguridad, influye en ella, ya que tener unas cremalleras fuertes hará que no se rompan en cualquier infortunio. Prueba las cremalleras y fíjate bien en ellas antes de decidirte por un modelo. Aunque si te decides por una marca especializada en maletas, no creo que fueras a tener problemas con ello.

4.- Material

Maletas de tela, blandas, semirrígidas, duras… cada una para un tipo de viaje diferente.

Las blandas tienen como ventaja su flexibilidad y maleabilidad, así como su ligereza. Pero no son las más seguras y resistentes. Una maleta de tela o de poliéster, puede ser muy sensible a un posible hurto porque la tela es más fácil de rasgar que otro tipo de material, incluso en las maletas semirrígidas.

Suelen ser ligeras y de un precio algo más económico que las duras, pero seguimos teniendo maletas menos resistentes que las duras.

Las maletas duras suelen estar hechas de materiales como el plástico y derivados, lo que hace que las maletas sean más pesadas. Pero por suerte, la aparición del polipropileno y policarbonato, revolucionó la fabricación de maletas, favoreciendo maletas ligeras a la vez que resistentes. Por lo que si buscas que aguante viajes en avión y a la vez sea ligera, te aconsejo que te decantes por estos tipos.

Mujer sosteniendo el asa de una maleta rígida

 

La ventaja de que tu maleta elegida sea más o menos pesada, aparte de beneficiarte a la hora de cargarla, es que tendrás más margen al guardar tus cosas y no superar el peso que marcan las compañías de avión.

Y si ya buscas una maleta rígida súper mega ligera, existen. Son maletas de alta gama, fabricadas en un nuevo material a partir del polipropileno que es indestructible, pero como ya te imaginarás…su precio no es apto para todos los bolsillos.

5.- Color

Aunque parezca algo que no es importante a la hora de elegir tu equipaje y que es más estética que otra cosa, elegir un color llamativo y fácil de identificar, va a ser punto clave para verla rápidamente en la cinta transportadora. No serías el primero o primera que coge la maleta creyendo que es la suya y…problemón. Los colores negros, azul oscuro…suelen ser los más típicos y con los que más equivocaciones suele haber.

Carrito de hotel cargado de maletas de colores

6.- Ruedas y manejo

Hay 2 tipos de maletas si nos fijamos en sus ruedas

 

Llanta en maleta de dos ruedas

Están las maletas de 2 ruedas que solo se mueven adelante y atrás, (que son las de toda la vida), que has de llevarlas inclinadas y tirando de ellas.

Lo bueno, que suelen ser algo más espaciosas. Lo malo, que al llevarlas detrás de ti, la pierdes de vista más tiempo y si es un tamaño muy grande tu espalda puede verse afectada.

Luego están las llamadas spinner que suelen llevar 4 ruedas (dobles o no) que son multidireccionales y puedes llevarla en vertical a tu lado. Son las más modernas y más cómodas de llevar.

Llanta multidireccional en maleta de cuatro ruedas

Al llevar estas ruedas externas a lo que es la carcasa, suelen restar algo de espacio interno, todo no se puede tener.
De las ruedas va a depender su fácil manejo aunque sea en suelos rugosos o adoquinados y también que sean más o menos silenciosas.

Las ruedas dobles dan más estabilidad y si son de goma, suelen absorber mejor los impactos con el suelo y ser más silenciosas.

7.- Tirador y asas

El tirador es algo en lo que tampoco nos fijamos mucho.

Asa telescópica en una maleta roja

Recuerdo tener una maleta antigua que lo llevaba por fuera de lo que es la carcasa, pero las maletas actuales lo llevan por dentro. ¿Cuál es la diferencia y en que afecta a la maleta? Pues que llevar el tirador externo corre más riesgo de que pueda romperse antes ya que está más expuesto. En cambio, si lo lleva dentro de la maleta está más protegido y no estará constantemente rozándose con todo.

Si eres muy alto o alta, mira que tenga diferentes alturas para adaptarse a ti y que llevarla sea cómodo y no tengáis que agacharos.

En cuanto a asas, fíjate que lleve lateral, al menos en el tamaño M o superior (la superior suelen llevarlas todas). Es necesario que las lleven para poder manipular la maleta a la hora de subir o bajar escaleras o colocarlas.

8.- Espacio extra

cierre en sección de maleta expansible para acomodar más equipaje

Y si eres de los que viajan y le gusta hacer compras y llenar algo más la maleta, o sea, que te traes la maleta más petada que la llevaste, hay modelos que pueden ampliar su capacidad gracias a su sistema de abanico o fuelle. Este tipo de maleta permite abrir su doble cremallera y así hacerte ganar unos centímetros extras para tus cosas.

Si te decides por una maleta expansible con tamaño de cabina, ten en cuenta que si la llevas expandida, es posible que sobrepase los límites permitidos si viajas en avión (que no se te pase este detalle).

 

 

 

9.- Precio/Gama

Hay tantos precios diferentes como pueda imaginar, desde menos de 50 hasta más de 300 y 400 €…como ves una gran variedad. La elección dependerá del uso que le vayas a dar y del gasto que quieras/puedas/te apetezca hacer.

Hay maletas de baja gama, con precios bajos que si lees comentarios y opiniones podrás comprobar si dan un buen resultado.

Pero como todo, cuanto más azúcar, más dulce. A una maleta de 40 € no puedes pedirle que te dure lo que una de 200. Pero la clave va a estar en el uso que vayas a darle, y quizá esa maleta baratita pueda cumplir con tus expectativas porque viajas puntualmente.

En cambio, si eres de los que viajas mucho, y ya te conoces la mayoría de aeropuertos de Europa y parte del mundo, lo suyo es que elijas una maleta que te de garantía de de un buen resultado a largo plazo y resistencia a golpes por un posible mal uso de viajes en avión, porque aunque gastes más dinero en ella, seguro que a la larga te compensa. En este caso debes elegir una maleta de media o alta gama (según tu presupuesto).

10.- Garantía

A la hora de poder reclamar algún problema con la maleta que no tenga que ver con un mal uso o desgaste, es decir, que sea un defecto de fabricación, por ley cualquier producto que no sea de segunda mano, ofrece 3 años de garantía (productos comprados después del 1 de enero de 2022).

En cambio, hay algunas marcas que para determinados modelos dan los nada despreciables 5 años, lo que da bastante fiabilidad.

Pero ¿cómo te quedas si te digo que hay marcas que dan más años de garantía?

Está claro que estos casos son pocos, pero bueno es saberlo si te decides por una maleta con esta gran ventaja, porque yo entiendo con esto que tendrás maleta para rato.

¿Y ahora qué? ¿Ya tienes más claro cómo elegir tu equipaje de viaje?

Espero haberte ayudado. 😉

 

En 1989 los ciudadanos de Whangamōmona, un pueblo de Nueva Zelanda, estaban muy molestos.

El gobierno de su país había cambiado los límites territoriales de sus 16 regiones, y ellos fueron movidos a un nuevo territorio.

Como protesta, se declararon independientes, y su historia llevaría incluso a una cabra a ocupar la presidencia.

Son nuestra nueva parada en la serie de micronaciones: los países que no existen.

¿Dónde está Whangamomona?

Whangamomona se encuentra en la parte sur de la isla norte de Nueva Zelanda en el distrito de Stratford de la región de Manawatū-Whanganui.

Está unido al resto del país a través de la carretera 43, que es conocida como la autopista del mundo olvidado dado que recorre diversos lugares que fueron abandonados y hoy son pueblos fantasma.

Historia de Whangamomona

Ubicada en un valle aislado por una cadena montañosa, la zona donde hoy se encuentra Whangamomona no fue visitada hasta finales del siglo XIX.

Joshua Morgan fue uno de los primeros exploradores en 1893, y murió, probablemente de una peritonitis, mientras exploraba la zona.

Pero una vez que la frontera al lugar se abrió, no hubo que esperar mucho tiempo para que se crearan los primeros asentamientos humanos y en 1895 un grupo de mineros de oro ya se habían establecido allí.

Foto histórica de Whangamomona en Nueva Zelanda

Para 1898, Whangamomona ya existía con una casa de huéspedes, una tienda de abarrotes, una oficina postal y, en 1902, su primer pub, que desapareció en un incendio y para ser remplazado en 1911 por un hotel.

El pueblo, como toda su región, vivió en un tranquilo aire rural prosperando a través de actividades agrícolas y ganaderas.

Fue la segunda mitad del siglo XX cuando la zona entró en decadencia, y todo se aceleró con una caída en el precio de la lana, a la que la mayor parte de la gente se dedicaba.

Con una población en descenso y los pueblos de sus alrededores quedando vacíos, fue que Whangamomona se dio a conocer, al declararse independientes.

Nace la república

En 1989, Nueva Zelanda inició un proceso de revisión territorial, con el cual los límites entre las regiones se redibujaron tomando en cuenta las cuencas hidrográficas del país.

Esto significó que Whangamomona, que hasta entonces era parte de la región de Taranaki serían movidos a la vecina región de Manawatu-Wanganui.

La razón de esto fue que el río Whangamomona era un tributario del Whanganui.

No fueron el único lugar de Nueva Zelanda que cambió de región, pero si fueron quienes se lo tomaron mas a pecho, y como consecuencia decidieron declararse como un país independiente.

Carrera de borregos en Nueva Zelanda

Su primer presidente fue Ian Kjestrup, quien gobernó 10 años hasta su jubilación, aunque fue colocado en la boleta de votación sin su consentimiento.

Si bien la declaratoria de independencia fue simplemente un acto de protesta, sirvió para darle notoriedad al pueblo, y se acabó convirtiendo en una tradición.

Los pobladores pronto abrazaron la idea, y no temieron en adoptar la excentricidad como una de sus características, al punto de que cualquier habitante de la República, sea humano o animal, puede acceder al gobierno.

El primer presidente no humano fue una cabra, Billy Gumboot, quien estuvo dos años en el poder, hasta el día de su muerte.

Su elección fue con un fraude, pues ganó al comerse las boletas que votaban por todos los candidatos opositores.

Billy, la cabra que gobernó un país

Su sucesor fue Tai, un poodle, cuyo gobierno terminó de forma dramática en 2004.

Renunció tras ser atacado por un mastin, en lo que algunos vecinos señalaron como un intento de asesinato político.

Actualmente el presidente es John Herlihy, sucesor de la primera mujer en el cargo, Vicki Pratt, quien también subió al poder sin su conocimiento.

Qué ver en Whagamomona

El mejor momento para visitar el país es cuando celebran el día de la república.

Es un evento que se organiza cada dos años durante enero, para aprovechar el cálido clima del verano austral, y que atrae al pueblo a miles de personas que quieren ser parte de la exótica micronación.

Las primeras veces que la fiesta se celebró, se organizaba en un par de semanas, pero ha crecido tanto que ahora se invierten meses en su planeación.

Si tienes suerte, tu visita puede coincidir con la elección de un nuevo presidente, y si no, por lo menos podrás ver una carrera de ovejas en la calle principal.

Además de asistir al evento, al ir al pueblo tendrás que pasar por el hotel Whangamōmona.

Hotel de Whangamomona, Nueva Zelanda, construido en 1911

Considerado como un monumento histórico, no solo es un lugar para pasar la noche, ahí también puedes comprar tu pasaporte de la república, lo cual te permitirá evitar pagar una tasa de entrada los días de fiesta.

Fue construido en 1911, siendo el negocio más antiguo que sobrevive, y su restaurante permite que el lugar sea el centro de la actividad del lugar.

El resto de los atractivos de la zona están en el viaje.

Para llegar a Whangamomona debes utilizar una de las carreteras menos transitadas de Nueva Zelanda, y en el camino encontrarás cataratas, y bellos paisajes naturales, además de un famoso túnel bautizado como el tpunel del hobbitt por su pequeño tamaño.

Futuro del país

Cuando Whangamomona declaró su independencia, los habitantes del pueblo, 400 en ese entonces, solo temían que la nueva región a la que pertenecían no fuera a ponerles atención, y nunca imaginaron como su protesta se convertiría en algo tan importante.

Pero hoy, la identidad de Whangamomona está estrechamente ligada con su papel como micronación, y es de esperarse que la tradición se mantenga por muchos años.

Ha llegado a ser tan importante, que incluso el sitio web de la BBC les ha dado cobertura, y hasta 5,000 visitantes han llegado al pueblo en las celebraciones más concurridas.

Así que se trata de una micronación, con su futuro asegurado.

 

Agua pura, costas limpias, seguridad y accesibilidad para todos.

Esos son los criterios que la organización Blue Flag utiliza para evaluar cuales son las playas más limpias del mundo, y aunque se puede explicar en pocas palabras, el proceso de certificación es duro.

Por ello, hoy el sello Blue Flag es el más valorado por ambientalistas y viajeros que buscan un espacio de calidad.

Para los viajeros, estar en una playa Blue Flag, es sinónimo de calidad y de servicios, pues el sello se renueva año con año, por lo que suss instalaciones deben estar siempre en orden, y las aguas y arenas libres de cualquier contaminante.

Los ambientalistas tienen en este sello un aliado para la protección de los entornos costeros, y parámetros a seguir para lograr mejores playas.

En 2022, existen 5,042 sitios con distintivo Blue Flag en el mundo entero, los cuales incluyen además de playas, marinas y botes turísticos.

¿Pero sabes cuales son los países que más se distinguen?

A continuación te contamos cuales son los países con las mejores playas del mundo.

Y recuerda también que puedes conocer cuales son las playas Blue Flag en México.

Países con las playas más limpias del mundo

Playas mas limpias del mundo - Portugal

En total 47 países tienen registrada por lo menos una playa con bandera azul, aunque por lo difícil de la certificación, hay un buen número de naciones costeras que aún no buscan obtener el sello.

Mientras lugares como Serbia o Chile, apenas han logrado un sitio certificado, otras naciones se distinguen con cientos de sitios en la lista.

Estos son los siete países que superan el centenar de playas Blue Flag en el mundo.

7.- Dinamarca (169)

Probablemente nunca pensarías en Dinamarca como un país para visitar una playa, pero la presencia de este reino nórdico en la lista no sorprende, considerando que el sello Blue Flag nació en sus fronteras.

Playa Hiby Strand en Dinamarca

El distintivo lo entrega la Fundación de Educación Ambiental, que nace en 1981 en Dinamarca, y por ello este país es uno de los que mejor sigue los parámetros para tener playas de la mejor calidad.

Las playas más cercanas a la capital, Copenhague se encuentran en su área conurbada, y concretamente en el municipio de Ishøj.

La mayor concentración está en la región sur de Dinamarca, cerca de la frontera con Alemania, y en la isla de Fionia, donde se encuentra la ciudad de Odense.

6.- Portugal (393)

Portugal cada vez se distingue como uno de los mejores destinos turísticos en todos los ámbitos, y a su premio como como mejor destino de playa dell mundo en los World Travel Awards, y a sus planes de turismo sostenible se suma su creciente número de playas de calidad.

Toda la costa portuguesa se encuentra plagada de varias de las playas más limpias del mundo y entre ellas está Rainha, que aparece cruzando el Tajo desde Lisboa; o Foz y Castelo de Queijo, en el municipio de Oporto.

Portugal también tiene un interesante número de playas interiores como lo son Adaufe, una playa en el río Cávado de Braga o Congida, casi en la frontera con España.

5.- Francia (419)

Uno de los destinos más famosos del Mediterráneo son las playas de la Costa Azul de Francia, y el país está entre los más destacados del mundo al meterse al top 5 mundial en cuanto a la limpieza de sus costas.

Playa Le Racouomt en Francia

Entre los municipios ideales para conocer las playas francesas están Cannes, con 13 sitios certificados, Saint Raphaël con 12 y Saint Maxime con 8.

Al norte hay menos lugares, pero Nevez y sus municipios aledaños también tienen una importante concentración.

Hay que tomar en cuenta que Blue Flag considera entre las mejores playas francesas, 16 que se encuentran en sus territorios de Ultramar, concretamente en Tahití y en Reunión.

4.- Italia (427)

Uno de los destinos turísticos por excelencia del Mediterráneo es Italia, que ofrece 407 playas con bandera azul.

Playa en Sorso Italia

Estas se encuentran por toda su geografía, desde Grado, la más cercana a los Balcanes hasta Capo Sant’Ampelio, que se encuentra cerca de la frontera con Francia.

Fuera de la península, pequeñas islas como Lipari, Tremiti o Ventotene ofrecen hermosas playas, y una Italia muy diferente a la que ven el grueso de los viajeros.

3.- Turquía (531)

Turquía es un país destacado en la lista al ser el único no europeo entre los lugares con más playas Blue Flag.

Hay apenas nueve playas en el lado europeo de Turquía, y el resto se encuentran en su zona asiática, que si bien no es considerada en América Latina un destino de sol y mar, comparte toda la belleza de otros destinos del Mediterráneo.

La franja que va de las ciudades de Antalya a Alanya, al sur del país, tiene una de las mayores concentraciones de las mejores playas de Turquía, y también las hay en la península donde se encuentra la ciudad de Bodrum, la antigua Halicarnaso.

2.- Grecia (581)

Uno de los grandes destinos turísticos de Europa es Grecia, que combina su cultura milenaria con sus playas, Grecia tiene casi medio millón de playas Blue Flag, y estas las puedes encontrar tanto en su zona continental como en sus cientos de islas.

Playas de Grecia isla de Milos

En la Grecia continental, encontrarás un gran número de buenas playas tanto en la zona de Corfu, cerca de la frontera con Albania, como en las costas del Mar Egeo, en zonas como Nestou, Komotinis, Pageou y Kavala.

En las islas, Creta está plagada de playas limpias, al igual que Rodas, Lesbos, Paros y Thiras.

1.- España (621)

El campeón del mundo en cuanto a las mejores playas es España, que no tiene rival logrando 40 playas de ventaja sobre su más cercano perseguidor. Queda así claro por qué las playas ibéricas son de las más buscadas del planeta.

No es sorpresa que las grandes zonas turísticas de España, como lo son la Costa Dorada, la Costa del Sol y la Costa Brava, así como las Islas Baleares y Canarias tengas decenas de representantes.

Costa de Cataluña Palafrugell

Pero los viajeros que quieren salir de lo habitual, también encontrarán grandes playas en destinos sorprendentes, como lo son las 4 playas de Melilla y las 2 de Ceuta, al norte de África; o la playa dulce de Orellana, en la provincia de Badajoz, que se encuentra el borde de una reserva natural.

España logró este 2022 ser por segundo año el único país que supera la marca de las 600 playas certificadas.

Y para mejorar aún más, Barcelona ya ha prohibido fumar en sus playas para eliminar las colillas, uno de sus peores contaminantes

Recuerda que visitar una playa Blue Flag, fomenta el turismo responsable y recompensa a los destinos que cuidan su medio ambiente.

 

Cerca de Cerdeña hay una pequeña isla llamada Tavolara.

Pocos notarían este espacio de 5 kilómetros en el mar Tirreno si no fuera por una razón. Tavolara reclama ser uno de los reinos más pequeños del planeta.

Es una más de nuestras paradas en nuestra serie de micronaciones.

¿Dónde está Tavolara?

Tavolara es la más importante de tres islas que forman un archipiélago al cual le da nombre, siendo las otras dos Molara y Molarotto.

El archipiélago de Tavolara, además, forma un parque marino protegido que también abarca varias rocas sin nombre y a la península Punta Coda Cavallo.

Mapa de Tavolara y su parque marítimo

Todas pertenecen a la provincia de Sácer, que abarca todo el norte de Cerdeña.

Historia de Tavolara

La isla se conoce desde la prehistoria, existiendo evidencia de la presencia del hombre gracias a pinturas rupestres, y el nombre más antiguo con el que aparece en la historia es el de Hermea.

La tradición dice que en el año 235 el Papa Ponciano, obligado a hacer trabajos forzados por el emperador romano Maximino, murió en la isla.

Las apariciones de Tavolara en la historia son pocas, y es que no solo es una isla pequeña, sino que tiene una orografía muy montañosa, lo que complica los asentamientos humanos.

Durante el medievo, marineros árabes la usaron como base de operaciones para saquear otros puertos del Mediterráneo, ellos la conocían con el nombre de Tolar.

Ya en el siglo XIX, fue visitada por Joachim Murat, militar francés que pretendió usar la isla como base para reconquistar, sin éxito el reino de Nápoles.

La visita de Murat nos dejó como noticia que, en 1815, Tavolara estaba deshabitada.

¿Nace un reino?

En algún momento después de esa fecha, Giuseppe Bertoleoni, un pastor nacido en la cercana isla de La Maddalena, se mudó a Tavolara con su rebaño y se convirtió en su único habitante.

De acuerdo a la historia que contó el propio Bertoleoni, la isla fue visitada en algún momento por el rey Carlos Alberto de Cerdeña, quien acudió con su hijo en un viaje de caza y tuvo la oportunidad de convivir con él.

Carlos Alberto habría quedado impresionado por la buena educación de este hombre, y lo declaró como rey de Tavolara, haciendo a la isla un país independiente.

Orografía de Tavolara

Bertoleoni, quien además era bígamo, se llevó a sus dos familias a vivir con él a la isla, y la historia familiar cuenta que cuando el gobierno italiano quizo perseguirlo por su bigamia, no pudieron hacerlo en virtud de la independencia concedida a su isla.

Al igual que ocurrió con Seborga, Tavolara nunca fue expresamente mencionada en los documentos de la Unificación Italiana, con lo cual se presumieron independientes. Pero aparentemente la isla si consiguió un documento firmado por Víctor Manuel II, mediante el cual Italia reconocía la independencia del lugar.

En Viajeros en Ruta buscamos alguna pista sobre este documento sin encontrar fuentes confiables, con lo cual pareciera que poco separa la historia de Tavolara como país independiente del mito.

Pero aunque este documento fundacional no aparezca en Internet, la isla tiene a su favor algo que muchas otras micronaciones no tienen.

Su existencia fue mencionada en más de una ocasión por la prensa del siglo XIX.

Aunque no encontramos que un artículo usualmente citado del Atlanta Constitution existiera (era un semanario que no se publicó el día citado), el reino aparece en al menos dos periódicos de enorme prestigio.

Una columna del New York Times en 1896 la reconoce como el país más pequeño del mundo (aunque recurre a fuentes secundarias).

El Boston Globe también hizo mención del país en al menos 8 artículos entre 1894 y 1928, fecha en que murió Carlos I, su primer Rey.

¿Fin del reino?

Tras la muerte de Carlos, el reino pasaba a su hijo, Paolo II, pero este se retiró de la isla para buscar empleo y le encargo el gobierno como regente a su tía Mariangela.

A la muerte de Mariangela, uno de los peores personajes de la historia italiana, Benito Mussolini dejó de reconocer los derechos de los Bertoleoni sobre la isla y la anexó a Italia.

Tras la derrota en la Segunda Guerra Mundial y la caída del facismo, la nueva república italiana tampoco reconoció la existencia del reino, y con apenas unas pocas decenas de habitantes, a nadie en el resto del mundo preocupó su desaparición.

Panorámica de la isla de Tavolara

Solo Paolo II y su familia decidieron pelear por su reino, que siempre han reivindicado, pero sin ningún éxito.

Italia no hizo nada con la isla hasta la muerte de Paolo II, cuando cedió gran parte de ella para una estación de la OTAN que ocupó la mitad de la isla, reservándola para uso militar.

Con esto, gran parte de los pobladores de Tavolara abandonaron su pueblo.

En 1979, el diario La Stampa reportó la muerte, con 100 años de edad de Laura Molinas Geremia Bertoleoni di Tavolara, la última princesa del reino, quien intentó recuperar su país con una demanda legal sobre el estado italiano, falleciendo sin ver su sueño concluido.

¿Qué ver en Tavolara?

La isla solo está habitada en verano, cuando puedes hacer viajes de un día en el ferry que sale desde Cerdeña.

Tavolara es en gran medida un paraíso natural, y de acuerdo a Tonino I, quien actualmente se considera rey de la isla, mantenerlo así fue la forma en que su familia logró recuperar su reino, pues resisiteron ofertas de todo tipo para fragmentarlo y hacerlo un paraíso del turismo masivo y el todo incluido.

Sus playas son las que atraen más gente, y dado que la zona fue nombrada un parque marino protegido, tiene espacios hermosos para hacer esnórquel y conocer su flora y fauna marina en viajes de ecoturismo.

En tierra firme la isla es muy montañosa, y es una delicia para quienes disfrutan del senderismo, para poder ver las cristalinas aguas del mar desde las alturas.

Ruta de senderismo en Tavolara

La Ferrata degli Angeli, Punta Cannone y el Occhio del gatto son los puntos más fotogénicos de la isla, y si eres muy aventurero, lo más lejos que puedes llegar es a Punta Timone, el espacio más alejado de donde llegan los ferries.

Dentro de estos caminos se pueden encontrar rocas con figuras especiales que reciben nombres como “el arco de Ulises”, la “Roca del Papa” y la “Gruta del Papa”, esta última una cueva con las pinturas neolíticas del lugar y ambas nombradas por la leyenda que pone en Tavolara la muerte de Ponciano I.

Alguna vez Tavolara fue hogar unos roedores llamados pikas de Cerdeña, que ya están extintos y de unas cabras que, según la leyenda, tienen dientes dorados por los líquenes que comen, y que serían las que atrajeron a Carlos Alberto de Cerdeña al lugar cuando inició su historia.

Al final de un camino arenoso, se llega al Ristorante di Tonino, donde puedes comer y hablar con el Rey, además de ver una fotografía de la familia real Británica con la realeza de Tavolara.

Camino a este restaurante, también se pasa por el cementerio de la isla, donde descansan los anteriores reyes.

Finalmente, y aunque no está propiamente en Tavolara, vale la pena mencionar a la cercana y pequeña Molara.

Es casi una isla prohibida, pues es propiedad privada, pero en algunas temporadas se permiten visitas para hacer senderismo.

Las rutas te pueden llevar a las ruinas de una iglesia medieval dedicada a San Ponciano, y que alguna vez fue parte de un pequeño monasterio.

El conjunto está en malas condiciones, pero es la única construcción histórica del archipiélago y su presencia hace más probable que el papa haya muerto ahí y no en Tavolara.

Futuro del país

Tavolara dejó de existir como nación, pero pasó al reino de las micronaciones.

Hoy Tonino I, el segundo hijo de Paolo II es quien ocupa el trono, dice ser feliz pescando y cuidando su jardín.

Su familia vive en la isla solo en verano, cuando reciben a los turistas que van a buscar sus mares, sin tener en su mayoría idea ninguna de la historia del lugar.

En invierno, todos se mudan a Porto San Paolo donde trabajan como pescadores.

No parece haber planes ni esperanzas de que Tavolara recupere su independencia perdida.

Pero mientras los Bertoleoni vivan allí, mantendrán viva la historia de su familia y del lugar que durante algunas décadas presumió de ser el país más pequeño del mundo.