Isla Albatros, el santuario de aves de Australia

Albatros volando

Una de las islas más conocidas de Australia es Tasmania, siendo imposible escuchar su nombre sin imaginar exóticos animales entre los que destacan el famoso Demonio ue inspiró la creación de un Looney Tune.

Pero Tasmania, es sólo la más grande y conocida de un grupo de 334 islas que forman parte del estado más pequeño del país.

Una de ellas, es un paraíso para las aves, y en concreto para el albatros, una especie famosa entre los marinos, por su costumbre de seguir a los barcos cuando estos navegan en altamar.

Albatros es otra de las islas prohibidas del mundo a la que hoy te llevamos.

¿Dónde está la Isla Albatros?

El estrecho de Bass es el mar que separa a Tasmania del resto de Australia, y es un espacio regado de decenas de islas más pequeñas.

Una de las más cercanas a Tasmania, ubicado justo frente a su costa noreste, es el grupo Hunter.

Mapa de la isla albatros

Trece islas conforman este archipiélago, y una de ellas es Albatros.

Como los farallones, es un refugio natural dedicado a la conservación de las aves.

Santuario de aves

La isla Albatros está señalada como un área importante para la conservación de las aves (AICA).

Se trata de una distinción entregada por la asociación BirdLife International, cuyo objetivo es identificar, documentar y promover la conservación de todos los lugares del mundo que resultan críticos para asegurar la supervivencia de estas especies.

Albatroses en Tasmania

Para ser considerados como un sitio AICA, se debe entrar en al menos una de cuatro categorías, a saber:

a) Ser hogar de una especie amenzada.
b) Ser hogar de una especie endémica.
c) Ser hogar de aves características de un bioma.
d) Ser sonas importantes de anidación, sobre todo para aves migratorias.

La isla Albatros cumple con las características b y d, pues es una de tres islas donde el albatros de cola blanca se reproduce, aunque habita en varios lugares del océano Índico, este albatros tiene una reproducción endémica en Australia.

Por ello sus nidos solo se encuentran en la isla a la que da nombre, y en las cercanas Pedra Blanca y Mewstone.

Pero antes de ser un santuario, estas aves casi fueron extintas por el hombre.

Historia de los humanos en Albatros

Como muchos otros paraísos naturales, Albatros fue víctima de la explotación humana.

Se tiene evidencia de que los aborígenes de Tasmania llegaron a visitar la isla, pero no fue hasta que los europeos llegaron a la zona, que los problemas comenzaron.

Los albatroses son unas aves que permanecen cuidando sus nidos aún cuando hay gran peligro, y esto los hizo víctimas fáciles de recolectores de guano y cazadores de focas que paraban en la isla.

Isla Albatros, Tasmania, Australia

Cientos de aves eran matadas en poco tiempo para servir como alimento, y caían fácilmente en trampas.

Otros eran desollados para usar su piel y plumas, y eran cruelmente dejados a morir desangrados, según describió el misionero James Backhouse.

No se sabe cuantos nidos llegó a haber, pero para 1894 solo se contaban 400.

Por suerte las visitas humanas a la isla se detuvieron antes de que la extinción fuera absoluta.

Cambio de rumbo

Pasó casi un siglo más, antes de que la conservación de la naturaleza fuera prioritaria, pero en los años 80 el gobierno de Tasmania estableció los primeros programas de conservación.

Gracias a ellos, los albatroses volvieron a crecer, y ya se contabilizan hasta 5,000 nidos, y la especie ya no está amenazada de extinción.

Los programas han permitido conocer todas las costumbres de la especie, seguir a individuos durante toda su vida y convertirlos en un símbolo, que incluso ha inspirado a artistas a hacer obras de arte.

Albatros con su cría

Pero en el siglo XXI, los albatroses enfrentan una nueva amenaza, la emergencia climática producto de la actividad humana.

Las aves suelen anidar en el mismo lugar cada año, aún si las circunstancias cambian, y esto ha provocado que al aumentar las temperaturas por la quema de hidrocarburos, esta sea muy alta para que los polluelos sobrevivan.

Así el número de aves ha caído cada año.

Los nuevos intentos para salvar a la especie, han pasado por la introducción de nidos artificiales, que han ayudado a salvar a las crías.

Pero las amenazas continúan y es urgente olvidarnos del petróleo para que no solo estas aves, sino nosotros mismos, tengamos un futuro.

¿Por qué está prohibido visitarla?

Simplemente por ser un espacio para la conservación, donde no se permite la actividad humana, de hecho no encontrarás ninguna estructura donde quedarte en la isla Albatros.

Además, se trata de un lugar al que es peligroso tratar de llegar, pues aunque está relativamente cerca de Tasmania, las aguas del estrecho de Bass son muy traicioneras.

Sólo en ciertas fechas del año el clima permite a las embarcaciones hacer la travesía para llegar al lugar.

¿Realmente no puedo ir?

Al ser un espacio de investigación científica, hay varias expediciones que se realizan año con año.

Estas coinciden con los periodos de incubación del albatros, que es cuando se recolecta información.

científica estudia un nido en isla Albatros

Las expediciones tienen impacto mínimo, y llevan solo lo necesario para sostenerse durante el tiempo de visita, sin dejar nada tras de si.

En algunas ocasiones se ha permitido a artistas o periodistas acudir al lugar.

Si formas parte de los científicos que estudian el ave, entonces es posible que llegues.

La información sobre la conservación del albatros, la puedes encontrar en la página del Tasmanian Albatross Fund.

Recuerda que para proteger estos paraísos, necesitamos cambiar de estilo de vida.

Los viajes tienen gran impacto en el cambio climático y el turismo sostenible es la manera en que podemos viajar evitando dañar nuestro planeta.

Las mejores experiencias de viaje
Obtén tu seguro de viajes
Voluntariado con Worldpackers
Anúnciate en Viajeros en Ruta
Desde niño sentí infinita curiosidad por descubrir el mundo, así que estaba escrito que sería un viajero. Exploré el mundo primero a través de mapas, y luego en persona. Tras escribir como freelance en varias revistas, viví un año en Barcelona donde obtuve una maestría en periodismo de viaje, fui miembro fundador del proyecto Caminos Sellados y gané un premio Malta Tourism Press Award como coautor del libro Postales del Mundo: Malta

He visitado 23 países de cuatro continentes y mi filosofía es que, en todo lugar hay algo por descubrir.
Francisco Fontano Patán
Últimas entradas de Francisco Fontano Patán (ver todo)
No Comments Yet

Comments are closed

¿Quieres acompañarnos en nuestros viajes?
Solo apúntate y recibe las últimas novedades en tu mail.