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Los esfuerzos por lograr que la aviación se convierta en una industria no contaminante ha dado otro paso adelante con la firma de la Declaración de Toulouse.

En ella, los 27 países de la Unión Europea junto a otras 14 naciones y 146 empresas se han comprometido aque la aviación tenga cero emisiones netas de carbono para 2050.

La meta de un cero neto de carbono para el 2050 en la aviación se puso por primera vez en la mesa en octubre de 2021, cuando la IATA presentó un compromiso apoyado por todos sus miembros.

Con la declaración de Toulouse el Consejo de la Unión Europea, que en estos momentos es presidida por Francia busca reafirmar el compromiso de la UE y sus socios en este sentido.

La aviación produce por lo menos el 2.1% de todas las emisiones contaminantes causadas por el ser humano, pero el constante crecimiento de la industria y la dificultad de adoptar tecnologías limpias provocan que su contribución a la crisis climática vaya a crecer con el paso del tiempo.

aeropuerto de jets privados

Sin embargo, ya se están tomando medidas para combatir este mal, y en 2021 la UE presentó el estudio Destination 2050, con el que se espera lograr el ambiciosos objetivo.

De acuerdo a Destination 2050 existen 4 formas mediante las cuales se puede llegar al cero neto, todas posibles, pero retadoras.

1.- Tecnología

En este campo viene la mayor parte de las ganancias que se pueden lograr, esto al desarrollar aviones y motores que no necesiten usar hidrocarburos para funcionar.

Ya hay varias empresas de innovación trabajando en este sentido al desarrollar aviones eléctricos o a base de hidrógeno.

El problema es que, de momento, los aviones eléctricos solo pueden remplazar a avionetas de pocos pasajeros y con rutas cortas, y los de hidrógeno siguen en etapa de desarrollo.

Airbus está desarrollando los aviones de hidrógeno, que espera estén disponibles comercialmente para 2035.

Aerolíneas de España, Islandia y Estados Unidos también trabajan con Universal Hydrogen para tener avionetas de hidrógeno más pequeñas para 2025.

Los aviones eléctricos ya volaron en Canadá y buscan empezar a hacerlo comercialmente de modo regular en rutas cortas.

Para lograr los objetivos, la tecnología debe estar desarrollada entre 2027 y 2030 para aplicarse en 2035 y en 2045 se lograría en aviones grandes (de dos pasillos).

París también ha mostrado interés en transformar sus aeropuertos para convertirlos en los primeros hubs de hidrógeno a nivel mundial.

2.- Biocombustibles

El combustible sostenible de aviación ya está disponible y se usa en algunos vuelos, y mientras se desarrolla tecnología limpia son la mejor manera de reducir emisiones, pues son hasta 34% mas limpios.

El biocombustible no requiere transformar la estructura ni los motores de los aviones, lo que da la ventaja de no necesitar inversiones adicionales.

Aerolíneas como Evelop y United ya han completado vuelos usando solo biocombustible, que se produce con desechos orgánicos en lugar de con hidrocarburos.

Avión de Evelop Airlines

Como problema está el que su producción no tiene estímulos y es más cara y que su uso generalizado puede llevar a deforestación para cultivar la materia prima para fabricarlo.

3.- Medidas económicas

Un 8% de las emisiones causadas por la aviación pueden eliminarse tomando sencillas medidas de corte económico.

La principal de ellas es poner un costo a las emisiones contaminantes, el cual impulsará a las aerolíneas (y a otras empresas en otros ámbitos) a adoptar tecnología y prácticas amigables con el medio ambiente para evitar los gastos adicionales.

Este impuesto debe aplicarse lo antes posible para incrementar su impacto, pues conforme más nos tardemos y más avance la tecnología limpia por su propio impulso, los beneficios que cause se pueden perder, dejándonos con las emisiones que no eliminamos a tiempo como problema futuro.

4.- Administración del tráfico aéreo

Un 6% de reducción de emisiones se puede lograr simplemente con una mejor administración del tráfico aéreo, para lo cual desde 2004 se planteó la creación del Cielo Único Europeo.

Con esta serie de procedimientos coordinados en todo el bloque europeo se lograrían cielos menos congestionados, y más libertad para que las aerolíneas puedan elegir rutas que requieran menos consumo de combustibles y más seguridad.

Este es el campo donde se tiene un retrazo mucho mayor en su implementación, pues se esperaba que estuviera implementado completamente en 2020, pero solo se ha logrado un 37% de avance.

Intereses políticos son los que más retrazan los avances en este campo.

La mejor administración del espacio aéreo también sufre en otros países.

Por ejemplo en México, la creación del aeropuerto de Santa Lucía en lugar del NAIM que López Obrador canceló, ha obligado a cambiar las rutas de acceso a los aeropuertos de la capital, lo cual implica no solo más riesgo, sino más tiempo en el aire, y con ello más emisiones contaminantes, todo para un proyecto que no va a resolver los problemas de saturación en la capital.

¿Qué más dice la Declaración de Toulouse?

La declaración reconoce el valor de la aviación como una industria esencial para mantener la conectividad y los intercambios comerciales y sociales del mundo y enfatisa que descarbonizar el sector es un reto complejo.

También aclara que se busca la recuperación de la industria, que se vio particularmente afectada por la pandemia del Covid-19 y que, junto con el turismo, apenas se recupera.

En este sentido aclara que los cambios que son benéficos para el medio ambiente, también resultan benéficos desde el punto de vista económico, por lo que los beneficios de trabajar en este sentido se multiplican.

volveremos a viajar

Finalmente, los firmantes invitan a que durante la 41 asamblea de la Organización de Aviación Civil Internacional se adquiera el mismo compromiso a nivel global y que se establezcan herramientas de cooperación y ambiciosos compromisos intermedios que permitan llegar a la meta.

Además de los países de la UE otras 13 naciones se sumaron a la declaración.

Se trata de Albania, Canadá, Estados Unidos, Georgia, Islandia, Japón, Marruecos, Moldavia, Mónaco, Noruega, Reino Unido, San Marino y Serbia.

Aunque acudieron a la reunión Brasil, China, Egipto, India, Indonesia, Rusia, Sudáfrica y Turquía no se comprometieron a nada.

Entre las empresas que firmaron el compromiso se encuentran Air France y Easyjet, que ya han logrado avances propios en la descarbonización de sus flotas.

La pandemia fue vista como una oportunidad de relanzar la economía invirtiendo en tecnologías limpias.

Sin embargo también trajeron problemas como los vuelos a ninguna parte y los vuelos fantasma que contaminan de a gratis.

 

En 1861 el Risorgimento fue uno de los hechos históricos más importantes en la historia de Italia, pues en ese año lo que desde siglos atrás eran decenas de países independientes se unieron en la Italia que hoy conocemos.

Sin embargo, hay un pequeño municipio cercano a Francia que no figuró en los documentos oficiales de unificación, dado lo cual sus habitantes aseguran que hoy siguen siendo independientes.

Se trata de Seborga, nuestra nueva parada en la serie de micronaciones: los países que no existen.

¿Dónde está Seborga?

Seborga, municipio que contaba con 285 habitantes en 2021, se encuentra en la provincia de Imperia, en la región de Liguria, al noroeste de Italia.

Está rodeado por los municipios de Ospedaletti al sur, Vallebona al oeste, Perinaldo al norte y San Remo al este.

Su principal accidente geográfico es el Monte Bignone, parte de los Alpes Ligures.

Historia de Seborga

La Edad Media

Las primeras noticias que se tienen de Seborga datan de cerca del año 1,000, cuando un conde Guido de Ventimiglia donó sus territorios en Seborga a la Abadía de Lerino.

No se sabe a ciencia cierta cuando ocurrió esto, pues un documento con fecha en el año de 954 tiene datos que lo revelan como una falsificación, pero es seguro que fue antes de 1177.

Oratorio de San Bernardo en el Principado de Seborga

En ese año, hubo un juicio donde el municipio de Ventimiglia reclamó sus derechos sobre Seborga, pero los jueces dieron por buena la donación de el conde Guido y reconociendo que pertenecía a la abadía.

Esta abadía estaba en unas islas cercanas a Cannes, en la actual Francia, por lo cual el pueblo era considerado parte del Condado de Provenza, situación que no cambió pese a que en 1181 la República de Génova extendió su territorio hasta la ciudad de Niza, tomando todas las tierras de Lerino bajo su protección.

Amadeo de Saboya

En el siglo XVIII se dio el cambio más importante en la situación de Seborga en mucho tiempo, y es que en 1729 el duque Víctor Amadeo II de Saboya logró comprar el pueblo.

Es una compra que buscaba desde 1697 para expandir sus territorios, pero que no se concretó hasta 32 años después debido a la oposición de Génova a que se completara la transacción.

Víctor Amadeo fue uno de los gobernantes más importantes de su época, y entre sus múltiples títulos se encontraban el de ser rey de Cerdeña, cargo que obtuvo en 1720.

Es en esta compra donde están los orígenes de la micronación.

Centro Histórico medieval de Seborga Italia

Tras la muerte de Amadeo, Seborga fue parte de los numerosos cambios territoriales en la zona durante los siglos XVIII.

Lo más importante es que fue parte de la efímera República Ligur que surgió como consecuencia de las Guerras Napoleónicas y que, como parte de esta pasó a formar parte del Reino de Cerdeña en 1815.

Llegado el Risorgimento, Cerdeña fue parte de la reunificación italiana y desde 1861 todo su antiguo reino forma parte del país.

¿O no?

El Principado de Seborga

A nadie en Seborga le preocupó ser parte de Italia y siguieron con su vida tranquila y rural hasta bien entrado el Siglo XX.

En los años 50 Giorgio Carbone, presidente de una cooperativa local dedicada al cultivo de flores, y aficionado a la historia, se puso a hacer una investigación sobre su pueblo que lo remontó a la venta que se hizo del territorio a Víctor Amadeo de Saboya.

Jorge I, primer Rey de Seborga

De acuerdo a Carbone, la venta, valuada en 146,000 liras, no quedó registrada en ningún documento y por tanto nunca se concretó, lo cual se demuestra adicionalmente por el hecho de que la República de Génova siempre consideró ilegal la ocupación y pidió al Papa la expulsión de los saboyanos.

Adicionalmente, Carbone aseguró encontrar evidencia de que el Papa reconoció el protectorado del duque sobre Seborga, pero la posesión nunca implicó soberanía.

Cuando Víctor Amadeo pasó a ser rey de Cerdeña, mantuvo la posesión personal sobre Seborga, pero este patrimonio nunca pasó a ser posesión del reino.

En documentos oficiales, Carbone encontró que los Saboya nunca usaron el título de Príncipes de Seborga, una evidencia más de que el lugar mantenía su autonomía.

Al ser un principado autónomo, Seborga se habría unido al reino si, tras las guerras napoleónicas, los documentos del Congreso de Viena hubiesen negociado este destino para el pueblo, pero no hay un sólo lugar donde se haga mención deSeborga como parte del reino de Cerdeña.

Bandera de Seborga

Con base en ello, argumentó que cuando Cerdeña se unificó al resto de Italia, Seborga no era parte del reino, y de la misma manera, cuando la monarquía italiana cayó para convertirse en república en 1946, el pueblo no fue parte de la unión.

Así, cuando los Saboya fueron expulsados de Italia en 1946, su posesión sobre Seborga terminó, y desde entonces el municipio sería un país independiente, tal y como lo son hoy otros pequeños países de origen medieval como San Marino y Liechtenstein.

Declararon entonces que la supuesta anexión a Italia es unilateral e ilegítima, y que debían ser considerados un país libre.

El nuevo rey

Carbone requirió un tiempo para convencer a los seborganos de lo que había descubierto, pero finalmente el pueblo abrazó la idea de su independencia, y en 1963 votaron a Giorgio como el primer rey del país, para que llenara el vacío de poder que había.

Carbone se tomó muy en serio su tarea, y redactó las leyes del país, que sometían su puesto a una elección cada 7 años.

Además, dio a conocer la bandera del país, y acuñó su moneda nacional, llamada luigino, y que puedes obtener al llegar al pueblo, siendo recibida en la mayor parte de los negocios locales.

El Luigini es la moneda del Principado de Seborga

Giorgio I tuvo un reinado sin mayores complicaciones, y fue reelegido cada siete años, pero en 2006 casi pierde el poder.

Fallido golpe de estado

En 2006 una mujer de nombre Yasmine von Hohenstaufen Anjou Plantagenet se dijo la verdadera herededa del trono seborgano, y buscó quitarle el reino a Carbone.

Aún peor, von Hohenstaufen se acercó al gobierno de Italia y ofreció darles la posesión del reino, lo cual hubiera cerrado la historia de esta micronación.

Pero Italia mostró poco interés en la princesa de un país que no reconocían, y en Seborga no encontró apoyo, así que el golpe falló.

Giorgio siguió en el gobierno hasta su muerte en 2009, y desde entonces el país ha tenido dos gobernantes más.

Marcello Menegatto, un empresario que no nació en Seborga, fue elegido rey con la promesa de lograr reconocimiento para el país.

Aunque intentó establecer relaciones con varios países, y nombró a su esposa, Nina, ministra de Relaciones Exteriores, no logró su cometido, y un supuesto reconocimiento de parte de Burkina Faso, parece ser un rumor.

Menegatto renunció al trono, y Nina, que ya era su ex-esposa, se presentó a elecciones contra Laura Di Bisceglie, la hija de Giorgio I.

Nina I de Seborga

En el duelo electoral entre ambas dinastías, Nina salió triunfadora y es la actual gobernante de Seborga.

¿Qué ver en Seborga?

Aunque solo mide 14 kilómetros, con su pasado medieval una visita a Seborga está más que justificada.

La Piazza de San Martino es el centro medieval del poblado y principal centro de actividades.

En ella está la iglesia de San Martino, de estilo barroco y que data del siglo XVII.

Atasrdecer en Seborga con el Mediterráneo al fondo

Frente a esta se encuentra el Palazzo dei monaci, que era la residencia de los monjes de Lerino cuando gobernaban, y después fue el ayuntamiento. Hoy solo puedes verlo por fuera ya que pasó a manos privadas.

Un edificio más antiguo aún es el oratorio de San Bernardo, que se remonta al siglo XIV, y que está fuera del centro histórico, dentro conserva varias obras pictóricas.

Puertas medievales, una gruta con una virgen, monumentos y una antigua prisión completan la oferta turística del pueblo.

Futuro del país

Pese a que los documentos parecen estar de su lado, o al menos nadie ha probado lo contrario, parece poco probable que Seborga consiga reconocimiento de algún país, sin embargo, como micronación, están muy vivos.

Los propios habitantes no se toman su independencia tan en serio como para rebelarse ante la autoridad italiana, a la que pagan impuestos y cuyas leyes obedecen sin que nadie sugiera otra cosa.

Aún así, gran parte del pueblo, si no es que todos, disfrutan del papel como reino libre, que entre otras cosas les da un interés turístico que otros pueblos de Liguria no tienen, y el país tiene incluso una selección de futbol y un Comité Olímpico.

Son una de las pocas micronaciones con un ejército propio, y la gente sigue participando activamente en los eventos que se organizan.

Así, tendremos a una Seborga activa en el reino de las micronaciones durante largo tiempo, y seguramente nuevos capítulos de su historia esperan por escribirse.

 

Desde el 26 de octubre, viajar por toda Austria es mucho más barato para todos, y no te cuesta mas que 3 euros al día.

Esto debido al lanzamiento de klimaticket, una de las más importantes apuestas del país para luchar contra la emergencia climática, a la vez que mejoran la movilidad y promueven el turismo.

¿Qué es el klimaticket?

El klimaticket o boleto climático es una iniciativa del gobierno de Austria para impulsar el uso del transporte público sobre los vehículos privados.

La idea es que, al ser mucho más económico y cómodo usar el primero, la gente renuncie al segundo.

Así, por sólo tres euros al día, cada persona tiene acceso ilimitado a todos los servicios públicos y privados de tren a nivel nacional, así como al transporte público de cada ciudad o región.

Quedan excluidos de la oferta los servicios pensados específicamente para el turismo como lo son el Wachaubahn, que recorre gran parte del Danubio o el Schneeberbahn, que te lleva a la estación más alta del país.

También hay que pagar un poco más si quieres usar la primera clase o tener cuartos dormitorio en viajes nocturnos.

Sin embargo, como viajero aún tienes muchas ventajas y puedes recorrer gran parte de Austria en transporte público, lo único es que tienes que hacerlo usando los servicios a los que recurren los propios ciudadanos del país.

El Klimaticket también ofrece descuentos para personas de la tercera edad o niños, y puede comprarse ya sea por día, por semana o incluso por año.

Otra ventaja para los viajeros por Austria, es la facilidad de uso.

Austria es un país con muchísimas empresas diferentes de transporte público, solamente en Viena y sus alrededores existen 40 operadores distintos.

Para cualquier persona, pero especialmente para un extranjero que no hable alemán, esto representa un problema al tratar de averiguar que boleto deben comprar para que transporte y para cada ruta.

El klimaticket elimina este problema, pues un único billete te da la entrada a cualquiera de ellos.

La red de transporte público que queda disponible para ti, cubre desde la frontera con Eslovaquia, muy cerca de la capital de aquel país, Bratislava, hasta el lago de Constanza, en las fronteras con Alemania y Suiza.

Así, sin que represente un impacto en tu bolsillo, puedes alargar tu estancia en el país y estar en un mismo día en lugares tan variados como los Alpes, el Danubio, los pequeños pueblos con encanto del país o sus grandes ciudades, que además de la capital incluyen a Salzburgo, Insbruck y Linz.

Apuesta ambiental

Más allá de los beneficios para los viajeros, el klimaticket es un iniciativa ambiental que se propuso por primera vez hace 15 años, y que se volvió una realidad con el Partido Verde en el gobierno.

Austria es el segundo país de Europa que más usa transporte público después de Suiza, pero aún así solo 16% de los viajes en el país se realizan en transporte colectivo.

En contraste, 70% de sus ciudadanos usan autos privados.

El objetivo para 2030 del gobierno es que los viajes en auto bajen por lo menos a 54%, incrementando hasta a 40% el uso de autobuses y trenes, y logrando que 6% de los traslados sean activos, es decir a pie o en bicicleta.

Dejar de usar coches, traería un importante descenso en las emisiones contaminantes del país, y es que los coches son uno de los principales problemas no solo ambientales, sino de infraestructura y movilidad que enfrenta el mundo.

Aún suponiendo que todos los viajes en el país fueran en un coche eléctrico, en lugar de en los cada vez más obsoletos de gasolina, el optar por el transporte público sigue conviniendo, pues solo se usa el 55% de la energía que requiere un viaje en auto.

Palacio en Austria

Para que la iniciativa se pudiera implementar, fue fundamental que el país tuviera una gran densidad de transporte público de calidad disponible para toda su gente.

Un país como México, donde el metro no llega ni siquiera al 50% de sus habitantes, tendría más problemas en lograr algo similar.

Otros países, sin embargo, tienen modelos similares, aunque no han sido promocionados por sus virtudes ecológicas o bien, son más caros.

El klimaticket de Austria es, por ejemplo, tres veces más barato que el abono general de Suiza, que también da acceso a todo el transporte de aquel país.

Malta ofrece viajes ilimitados de autobús por todo el país por un precio también muy económico (algo de lo que quien esto escribe se benefició al viajar por ese país), y Cataluña también tiene abonos de transporte público, que te permiten hacer viajes ilimitados no solo en Barcelona, sino en toda la provincia, pero no existe un modelos que cubra toda España.

La República Checa tiene en el Regiojet un tren de bajo coste por tres euros, pero no da acceso a todo el transporte público del país.

El único lugar ante el cual Austria palidece es Luxemburgo, donde desde 2020 el transporte público es totalmente gratuito.

Países como Alemania y los Países Bajos son vistos como otros lugares donde puede pronto darse un boleto similar que impulse el transporte público.

El klimaticket es solo una de las iniciativas de Austria para luchar contra el cambio climático, y que también se relacionan con el turismo.

La otra es el rescate verde de Austrian Airlines, que está cerrando sus rutas nacionales para que la gente use el mucho menos contaminante tren.

El ejemplo de Austria es una buena noticia de cara a la Cop 26, donde el mundo está pendiente de los compromisos y acciones que los países del mundo acuerden para descarbonizar la economía a un ritmo acelerado para evitar los peores efectos de un cambio climático que ya causa estragos en todo el globo.

Se espera que casi todos los países del mundo presenten compromisos ambiciosos, aunque algunos como México, Brasil y Australia no solo no los llevan, sino que siguen políticas que incrementan su impacto ambiental.

 

La Unión Europea reconoció a tres islas del continente por ser ejemplos de sostenibilidad para el resto del continente.

Se trata de tres destinos en Dinamarca, España y Grecia, que dejan lecciones sobre como avanzar hacia un mundo libre de carbono y que atraen a los viajeros responsables.

Los reconocimientos se dan en el marco de el Premio Isla Responsable (RESponsible Island Prize), cuyo nombre destaca el RES de RESponsabilidad.

De acuerdo a la UE, 20 millones de sus ciudadanos viven en islas, las cuales al ser entornos aislados tienen altos costos de energía y por ello están entre las que más se benefician de una transición a energías limpias.

Además de reducir los costos y la contaminación, la transición energética trae empleos locales y atrae un turismo sostenible. Cada uno de estos lugares es, además, un modelo para aplicar sus enseñanzas a lugares más grandes.

¿Cuáles son las islas más sostenibles de Europa?

Las tres islas que obtuvieron los premios de la UE son Ærø en Dinamarca, El Hierro en España y Tilos en Grecia.

Tilos, Primera isla 100% sostenible del Mediterráneo

Ærø

Ærø es una isla ubicada en el mar Báltico al sur de Dinamarca con un área de 88 kilómetros cuadrados y que forma un municipio con la mas pequeña isla de Birkholm.

Fue la ganadora del premio mayor debido a lo innovativo de sus soluciones energéticas, el positivo impacto medioambiental y económico que se tiene en los habitantes de la isla, por como la población ha sido involucrada y por que su modelo es replicable alrededor del mundo.

Como una pionera, la isla empezó a producir energía limpia en los años 70, cuando las empresas petroleras ya sabían los daños que causaban y financiaban estudios para ocultarlo, y en la década de los 80 abrieron su parque de energía eólica.

Cuando se inauguró era el más grande de Dinamarca, y hoy produce 125% de la energía que necesitan, por lo que pueden almacenar y exportar el resto.

Las ganancias económicas se reparten entre los habitantes, que son dueños de acciones de la empresa eólica.

Desde 2019, la isla trabaja en eliminar su principal fuente de contaminación, los ferrys que los comunican con el resto del país, y que se están transformando para también funcionar con energía limpia.

Para los viajeros, la isla ofrece museos, parques, actividades de ecoturismo, ruinas arqueológicas y el pueblo de Ærøskøbing, llamado el “pueblo de cuento de hadas de Dinamarca”.

El Hierro

El Hierro se encuentra en el archipiélago de las Canarias, en el continente africano, donde es la más pequeña de las siete islas mayores.

El Hierro ha invertido en una hidroeléctrica impulsada por viento, que hoy produce el 60% de la energía que necesitan, y gracias a ella establecieron un récord de 25 días consecutivos en los que no requirieron de ninguna energía proveniente de los hidrocarburos.

El océano desde el mirador Isora en El Hierro

Gracias a ello, cada año han dejado de emitir 18,700 toneladas de CO2.

A futuro, El Hierro quiere eliminar el uso de combustible de su movilidad, y la empresa Gorona del Viento, de propiedad gubernamental, ya ofrece cargas gratuitas a coches eléctricos en diversos puntos alrededor de la isla, haciendo muy conveniente eliminar los obsoletos modelos de gasolina.

En cuanto a turismo, El Hierro se aleja del modelo de turismo masivo de otras islas Canarias, y apuesta por la calidad, antes que por la cantidad.

Por ello apuestan por un turismo rural y su atractivo radica en sus parques naturales y sus miradores.

Tilos

Finalmente Tilos, en Grecia, que ya en 2018 fue el primer lugar 100% sostenible de su país, salta ahora a poner el ejemplo en la escena europea.

Además de la producción de energía, los ciudadanos de Tilos han llevado la sostenibilidad a la movilidad eléctrica, el manejo del agua y la eficiencia en el alumbrado público y han tomado también políticas humanitarias al establecer un hospital para refugiados en respuesta a las migraciones recientes.

El ejemplo de Tilos ya es envidiado por el resto del Egeo, donde 75% de la población de 15 islas vecinas quiere que sus gobiernos locales sigan el ejemplo de esta.

En el turismo, Tilos es una de las islas más aisladas de Grecia, pero cuenta con las hermosas playas que caracterizan a los archipiélagos del país, con la villa de Levadia, la más hermosa del lugar, y con el pueblo deshabitado de Mikro Chorio.

La Unión Europea entregará premios de 500, 250 y 100 mil euros a las tres ganadoras para que desarrollen sus planes de sostenibilidad a futuro.

Ninguno de estos lugares piensa ya apostar a un pasado como lo es el construir refinerías y buscar impulsar la industria petrolera.

 

Islandia es uno de los lugares más especiales del mundo, y parte de su peculiaridad se debe a su origen.

La isla, nació gracias a una potente erupción volcánica y gran parte de su belleza natural se debe a la constante actividad de sus muchos volcanes aún activos.

Toda esta actividad provocan que Islandia siga creciendo, a un ritmo promedio de 5 centímetros cada año, por lo que sus habitantes bromean que algún día serán el país más grande del mundo.

También la convierten en un punto de gran interés científico, pues en muy pocos lados se puede estudiar de manera tan cercana el nacimiento de nuevos lugares.

El ejemplo perfecto de esto es la isla de Surtsey, que nació apenas en 1963, con lo cual es uno de los territorio más nuevos del mundo.

Es otro de los destinos en nuestra serie de islas prohibidas del mundo.

¿Dónde está Surtsey?

Surtsey es una de las islas del archipiélago Vestmannaeyjar localizado al sur de Islandia.

Es la más sureña de las 15 islas que forman este grupo, y con ello se convierte en el punto más meridional de todo el país, uno de los más seguros del mundo.

Sin embargo, es un extremo al que ningún viajero puede llegar.

Historia de Surtsey

Hablar de la historia de Islandia, es hablar de erupciones volcanes, pues estos fenómenos han ido marcando al país, e incluso, dejado huella en todo el mundo.

Pero entre las muchas que se han dado, la que empezó el 14 de noviembre de 1963 es una de las más memorables.

De hecho, se cree que la erupción empezó días antes, pues desde el 6 de noviembre la zona detectó temblores, pero dado que la lava quedó bajo el mar, esto no fue notado por nadie.

El 14 de noviembre, en cambio, una densa columna de humo salió de las aguas y alcanzó varios kilómetros de altura, al tiempo que la escoria volcánica se acumulaba.

Esto, fue solo el inicio, y lo que hace especial esta erupción, es que no duró días, ni siquiera semanas, sino años enteros.

No fue hasta el 5 de junio de 1967 que las erupciones pararon, y desde entonces el volcán ha estado dormido. Después de tres años y medio, un total de un kilómetro cúbico de lava había llegado a la superficie.

Todo ese material, fue el que formó a Surtsey, uno de los lugares más nuevos del mundo, y se le bautizó en honor a Surtur, el líder de los gigantes de fuego en la mitología nórdica.

Valor científico

El ver una nueva isla nacer, es una oportunidad única para la ciencia, e Islandia se dio cuenta de esto.

Por ello, Surtsey fue declarada como reserva natural desde 1965, cuando aún no terminaba de formarse.

Sin ninguna injerencia humana, la isla se convirtió en una fuente de primera mano, sobre como la vida coloniza poco a poco un lugar.

extremo-sur-de-Islandia-Surtsey

Al nacer, Surtsey no era más que una roca, pero desde entonces, las corrientes del mar llevaron semillas y desde 1964 se encontraron las primeras bacterias, hongos y mohos en su superficie, quedándose las algas diatomeas como la primera especie.

En 1965, nació la primera planta; una roqueta ártica, y desde entonces, poco a poco, este lugar se ha ido llenando de vida, proceso estudiado año con año.

Al día de hoy, ya se cuentan cientos de especies de plantas, 24 de hongos, 89 de aves y 335 invertebrados.

Futuro de Surtsey

Ser una isla nueva no es fácil, y lo normal es que estas formaciones desaparezcan en pocos años.

Sin embargo, Surtsey tiene asegurada su supervivencia, debido a que la erupción que le dio origen fue lo suficientemente grande como para formar toba, un material resistente a la erosión marina.

Aún así, Surtsey ha perdido parte importante de su superficie, que originalmente era de 2.7 kilómetros, y hoy es de tan solo 1.3.

Se calcula que la isla pierde una hectárea de superficie cada año, y es posible que sobreviva por siglos, y que tenga una imagen parecida a la de sus pequeñas vecinas.

¿Por qué no puedo visitarla?

Para mantener su valor biológico, está estrictamente prohibido visitarla, pues cualquier invasor intervendría en los procesos biológicos que ahí se dan.

Sólo los pocos científicos islandeses que investigan el desarrollo de la vida en el lugar la visitan cada año, ellos trabajan en la Agencia Ambiental de Islandia que administra la reserva.

Surtsey fue más protegida aún al ser declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2008.

¿Realmente no puedo ir?

Si, realmente, sin embargo si tienes la oportunidad de conocer Surtsey de otras maneras.

Una de ellas, es a través de la página web de la isla, donde puedes ahondar en toda su historia y maravillas, y además puedes ver las tomas de una cámara web para ver el lugar con tus propios ojos.

Si quieres estar más cerca, puedes viajar a Islandia y dirigirte a la isla de Heimaey, la única habitada en el archipiélago Vestmannaeyjar.

Ahí, hay un centro de visitantes dedicado a este único lugar patrimonio de la humanidad.