El Museo de las Constituciones

Entrada del Museo de las Constituciones

Alguna vez fue un templo dedicado al servicio religioso de los jesuitas en Ciudad de México, pero hoy el antiguo templo de San Pedro y San Pablo tiene un uso totalmente distinto.

Sus paredes albergan el Museo de las Constituciones, uno de los museos de la UNAM que puedes disfrutar en el centro histórico de la capital.

El museo no está ubicado en esta iglesia por casualidad, sino por un importante hecho histórico.

Fue dentro de este recinto donde se redactó y promulgó la Constitución de 1824, la primera que tuvo la República Mexicana.

Desde esa fecha, el país ha tenido otras 5 constituciones, y la historia de cada una de ellas, así como la evolución de las leyes que rigen México es parte de lo que podrás conocer en este lugar.

Aprovechamos un sábado para conocerlo y es muy recomendable.

Historia del Museo de las Constituciones

Desde su creación hasta 1824

Aún si no fuera sede del museo, conocer este lugar sería valioso para los Viajeros en Ruta, pues es una de las iglesias del centro que embellecen la Ciudad de México, considerada Patrimonio de la Humanidad.

Su construcción comenzó en 1576 y concluyó en 1603, cuando aún no se cumplían 100 años de dominio español.

En un principio, perteneció a la Compañía de Jesús, y fue usado no solo con fines religiosos, sino también para la educación tanto de los Jesuitas como a los jóvenes de la élite novohispana.

El Museo de las Constituciones está ubicado al interior del templo de San Pedro y San Pablo del siglo XVII

Tras la expulsión de los Jesuitas en 1775, el templo pasó a manos de los agustinos, y lo que era el colegio cerró y fue usado primero como cuartel militar, y luego como sede del Sacro y Real Monte de Piedad de Ánimas.

Los retablos y obras de arte que pertenecían al lugar, fueron repartidos a la Catedral y otras iglesias de la ciudad, y pese a la vigilancia de los agustinos, el templo sufrió un grave deterioro que continuó hasta 1816, cuando los Jesuitas regresaron a la Nueva España.

Pese a que se pusieron a trabajar en su remodelación, la Guerra de Independencia impidió que volviera a utilizarse, y una vez que el ejército trigarante consumó la independencia de México, el emperador Agustín de Iturbide organizó ahí las juntas donde se redactó el reglamento provisional del Imperio.

 

 

El Imperio Mexicano duró poco, y en 1824 el mismo templo fue usado como sede del Congreso Constituyente, de donde, como antes mencionamos, surgió la primera constitución de México, y siendo esta la razón por la que hoy es sede de este museo.

De 1824 en adelante

El edificio permaneció como sede del Congreso de México hasta 1829, cuando este se mudó a su nueva sede en Palacio Nacional y tras esa fecha el Templo de San Pedro y San Pablo recuperó su vocación religiosa original.

Esto continuó hasta 1850, cuando perdió definitivamente su carácter sagrado.

Como otros edificios de la zona, el templo tuvo una historia convulsa donde fue pasando por los mas diversos usos, sin que ninguno de ellos fuera el definitivo.

Depósito del ejército, cuartel militar, salón de bailes, escuela correccional, bodega de la aduana e incluso hospital mental y caballeriza fueron los fines que tuvo el lugar hasta las primeras décadas del Siglo XX.

Fue en 1921 cuando el lugar fue finalmente rescatado y bajo la iniciativa de José Vasconcelos, entonces secretario de Educación, fue restaurado.

También se le decoró con nuevos murales y vitrales sirvió como sede de la ambiciosa campaña de alfabetización emprendida por Vasconcelos.

Vitral en el Museo de las Constituciones

Para 1927 fue sede de los talleres de la Academia de San Carlos, y dado que esta era parte de la UNAM, el templo pasó a ser parte del patrimonio de la universidad mas importante de México, como lo es hasta el día de hoy.

Tras ser usado para la educación como preparatoria y secundaria, el edificio pasó a ser parte de la Hemeroteca Nacional, hasta que esta se mudó a Ciudad Universitaria, y después debutó como museo, al ser la primera sede del Museo de la Luz, que hoy se encuentra a poca distancia caminando de este lugar.

Es entonces cuando, recordando su papel en la historia de la Constitución Mexicana, se decide hacerlo sede de un museo dedicado a esta, papel en el que se mantiene hasta hoy.

¿Qué hay en el Museo de las Constituciones?

Pensar en un recinto dedicado a las reglas que rigen el país puede sonar como algo denso y de poco interés para quienes no sean politólogos o historiadores, pero la UNAM ha hecho un gran trabajo museográfico en este lugar, convirtiéndolo en una experiencia amena e interactiva que entretiene tanto como informa.

Los 4 temas del museo son

1.- ¿Qué es una constitución?

Se explora la razón de ser de estos documentos

2.- Historia constitucional de México

Los cambios en la Carta Magna que ha tenido el país, explorando el contexto histórico de cada una, sus aportaciones e innovaciones.

3.- La constitución de 1917

Un espacio especial es para esta constitución, que es, aunque con cientos de modificaciones, es la que sigue rigiendo el país.

4.- Constitución y ciudadanía

Aquí se ve la participación de la ciudadanía en la política, las etapas de desarrollo en este tema, e incluso puedes ver que tipo de ciudadano eres respondiendo diferentes trivias. (Por si tienen curiosidad, un servidor es un ciudadano libre, mientras que mi novia Ariadna es una ciudadana solidaria).

Visitando el Museo de las Constituciones de la UNAM

Todo estos temas se exploran de forma interactiva, con juegos para ver que tanto conoces de tus derechos, e incluso con figuras holográficas de los constituyentes de 1917 leyendo fragmentos destacados de sus discursos y opiniones.

También hay un espacio final dedicado a las constituciones estatales, que incluye la de la Ciudad de México, donde hace unos años desde nuestra trinchera luchamos por el derecho a unas vacaciones justas y a la defensa y expansión de nuestras áreas verdes.

Exhibiciones temporales

El museo de las Constituciones también tiene un espacio habilitado para exposiciones temporales.

Hasta diciembre de 2022, puedes visitar Mafalda: Miradas a “lo femenino”, que explora las desigualdades entre hombres y mujeres, uno de los mayores retos de la sociedad actual, a través de las viñetas de uno de los personajes mas queridos de América Latina.

Arquitectura y arte

Más allá del contenido, la arquitectura juega un papel especial para hacer de este una visita especial.

En este punto cabe mencionar que, para celebrar el 100 aniversario de la constitución de 1917, el Museo de las Constituciones se renovó y el resultado es el que hoy conoces al visitarlo.

Muros curvos de madera fueron diseñados no solo para hacer una visita dinámica, sino para integrarse con el edificio colonial original.

El diseño interior del Museo de las Constituciones de la UNAM ganó un premio internacional

Este trabajo recibió el premio del Diseño de Espacios de Interiorismo en la sexta Bienal Iberoamericana de Diseño.

Finalmente, y junto a la arquitectura original, puedes conocer los murales que se pintaron durante la restauración que impulsó Vasconcelos.

Estos son El Zodiaco de Xavier Guerrero y El Árbol de la Vida de Roberto Montenegro, ambos pioneros del muralismo mexicano.

También están los vitrales La Vendedora de pericos y El Jarabe tapatío de diseñados por Montenegro; y el vitral Escudo de la Universidad Nacional de México diseñado por Jorge Enciso.

Fuera del museo, debes tomarte un momento para ver el templo, cuyo pequeño atrio es un remanso de paz en la calle del Carmen, una de las mas afectadas por el ambulantaje y el tráfico.

Información práctica:

Dirección: Calle del Carmen 31, esq. San Ildefonso, Centro Histórico de la Ciudad de México

Puedes llegar fácilmente a pie desde el metro Zócalo o el metrobús Teatro del Pueblo

Horarios: Miércoles a domingo de 10:00 a 17:00 h

Costo: El museo es gratuito

Página web: https://museodelasconstituciones.unam.mx/

Desde niño sentí infinita curiosidad por descubrir el mundo, así que estaba escrito que sería un viajero. Exploré el mundo primero a través de mapas, y luego en persona. Tras escribir como freelance en varias revistas, viví un año en Barcelona donde obtuve una maestría en periodismo de viaje, fui miembro fundador del proyecto Caminos Sellados y gané un premio Malta Tourism Press Award como coautor del libro Postales del Mundo: Malta

He visitado 23 países de cuatro continentes y mi filosofía es que, en todo lugar hay algo por descubrir.
Francisco Fontano Patán
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